CR7, Lewangolski y Dybala son “Mr. Champions”

Atlanta frenó racha ganadora de Wizards
2 noviembre, 2021
El Barça ganó en Kiev y respira
3 noviembre, 2021
Atlanta frenó racha ganadora de Wizards
2 noviembre, 2021
El Barça ganó en Kiev y respira
3 noviembre, 2021
Comparte este contenido!

El portugués, el polaco y el argentino  confirmaron su idilio con el gol en  Liga de Campeones. Cristiano  volvió a rescatar con un doblete  al Manchester United, con un 2-2  ante Atalanta. Duván Zapata marcó y asistió para los de Bérgamo.  

 

Imagen

 

«Si quieres aprender, tienes que hacerlo. Si solo hablas, puede estar bien para ayudar, pero también debes demostrarlo con actos. No he venido de vacaciones, he vuelto para ganar títulos, si es posible. Y si todos pensamos así, creo que será posible», valoró Ronaldo. Sigue siendo Cristiano la luz del United, y más en la Liga de Campeones, su competición favorita, que conquistó en cinco ocasiones, una con el propio conjunto inglés y cuatro con el Real Madrid. Es el máximo artillero histórico de la Copa de Europa con 139 goles en 180 partidos y lleva nueve dianas en once encuentros desde su regreso al club de Old Trafford.

 

Imagen

 

 

Un gol del esloveno Josip Ilicic y otro del colombiano Duván Zapata dieron dos veces ventaja al Atalanta, pero en el último minuto de la primera mitad, y en el tiempo añadido de la segunda, Cristiano apareció y rescató un punto clave para el United, cuando faltan dos jornadas para que concluya la fase de grupos. «Lo más importante en el fútbol es ganar títulos». «Y creo que el United debe pensar de esa forma. ¿Será difícil? Por supuesto. Tenemos nuevos jugadores, nuevo sistema… Sí, pero eso no importa. Tenemos que pensar en positivo, creer, estar juntos. Y tenemos que estar así en cada partido. Tenemos que ser positivos, tratar de jugar bien y ganar cada partido. Tienes la responsabilidad de jugar para este club, ganar títulos y ser, al menos, muy profesional», reflexionó.

 

Imagen

 

«Mis ganas, mi mentalidad y mi filosofía son las mismas», añadió el exjugador del Real Madrid, consciente de que «como jugador» sí que ha cambiado con el paso del tiempo, ya que a sus 36 años mide más sus esfuerzos. «Antes jugaba más como extremo, era más rápido, regateaba más, y ahora mido más mis objetivos. Guardo la energía para los momentos adecuados en los que matar el partido. La experiencia en el juego te hace decidir mejor. Pero dentro de mí, tengo la misma hambre de títulos. Sigo motivado, tengo ganas de aprender y de ganar títulos, esa es mi mentalidad», reiteró.

Como ya sucedió en Old Trafford, fue el Atalanta el que se mostró más cómodo al comienzo del duelo, pese a un susto inicial, con un remate del escocés Scott McTominay que, desviado, impactó en un poste. Pero el Atalanta iluminó con buenas combinaciones, ritmo, velocidad, y consiguió el premio a los 12 minutos, cuando Josip Ilicic, media punta que hace dos temporadas endosó un póker europeo al Valencia en Mestalla, adelantó al Atalanta con un remate que acabó al fondo de las mallas tras un error del meta español David de Gea.

 

 

El Atalanta siguió fiel a su idea de fútbol y, pese a sufrir al comienzo de la reanudación, recuperó la ventaja gracias al gol número 73 de Duván con la camiseta del cuadro de Bérgamo. El número 91 recibió un pase vertical del argentino José Luis Palomino y superó a De Gea con un certero disparo con la zurda. Tuvo que esperar varios minutos para que el VAR controlara su posición por un posible fuera de juego, antes de poder liberar toda su alegría.

 

Imagen

 

 

Se defendió con compromiso el cuadro de Bérgamo y aguantó el empuje del United hasta el tiempo añadido, cuando Cristiano inventó, con un maravilloso derechazo cruzado, el gol del definitivo 2-2 que evitó a su equipo complicarse notablemente su camino hacia los octavos. Ronaldo también fue crítico con las nuevas promesas del fútbol mundial. «Esta nueva generación ve la vida, el fútbol y los problemas de manera diferente. Recuerdo que en mi generación, los del 85, era más difícil jugar en el primer equipo. Recuerdo lo difícil que era jugar en el Manchester United. También con la selección nacional. Pero en el mundo hoy las cosas son más fáciles y ellos no las valoran lo suficiente, es lo que pienso», finalizó. Todo sigue abierto en el grupo F, con United y Villarreal empatados con siete puntos, dos más que el Atalanta, en una tabla cerrada por el Young Boys, con tres.

 

Lewangolsky infaltable

 

Imagen

 

 

El Bayern goleó 5-2 al Benfica, con tres goles de Robert Lewandowski -quien desperdició un penalti- uno de Serge Gnabry y otro de Leroy Sané con lo que aseguró matemáticamente el pase a octavos de final de la Liga de Campeones. El entrenador del Bayern, Julian Nagelsmann, había anunciado que pensaba darle descanso a algunos jugadores que estaban recargados de minutos y así hizo.

Thomas Müller empezó el partido en el banquillo, Niklas Süle y Lucas Hernández no estuvieron ni siquiera en la convocatoria. Y, con respecto al equipo que empezó el sábado en la victoria por 5-2 ante el Union Berlín, Benjamin Pavard entró por Filip Stasinic en el lateral derecho y Leon Goretzka volvió al equipo en lugar de Marcel Sabitzer.

 

 

En el minuto 26, llegó el gol del Bayern. Coman dejó en el camino a Grimaldo, que estaba sufriendo con él desde el comienzo del partido, y lanzó un centro al segundo poste donde Lewandowski definió de cabeza desde corta distancia. En el 32 Serge Gnabry aumentó la cuenta. Joshua Kimmich metió un balón al área, Lewandowski controló y le entregó la pelota a Gnabry que definió de tacón.

El Benfica no se entregó y encontró el descuento con un remate de cabeza de Morato en minuto 38 a centro de Grimaldo desde la izquierda. Sobre el final del primer tiempo el Bayern pudo aumentar la cuenta con un penalti que se produjo por una mano de Lucas Verissimo, pero Vlachodimos paró el lanzamiento de Lewandowski. Es el primer penalti que falla el polaco desde febrero.

El Bayern se sacudió pronto del penalti fallado y en el 49 Leroy Sané marcó el tercero. Kimmich metió un balón al área, Alphonso Davies lo bajó de cabeza y Sané definió de primera de pierna zurda. Lewandowski, en el 61, logró su segundo gol, a pase de Sané, con un remate de pierna derecha. Después Nagelsmann movió el banquillo. Jamal Musiala, Thomas Müller, Omar Richards y Marcel Sabitzer entraron por Coman, Sané, Davies y Kimmich. El Bayern bajó un poco el ritmo y, tras una pérdida de balón de Sabitzer, Darwin logró el descuento para el Benfica en el 74. Pero los tres goles de diferencia se volvieron a restablecer cuando, en el 84, Lewandowski hizo el tercero en su cuenta personal en un contragolpe a saque largo de Neuer.

 

Dybala fue una bala

 

Imagen

 

 

Juventus se clasificó matemáticamente para los octavos de final de la Liga de Campeones después de ganar 4-2 al Zénit, incapaz de frenar a un torbellino llamado Paulo Dybala, que alivió las penas del conjunto italiano esta temporada. El jugador argentino hizo casi todo bien. En el capítulo de los errores, sólo sumó un penalti fallado, pero hasta tuvo suerte, porque tuvo que repetirlo y marcó. También hizo otro gol, el primero del Juventus, mandó un disparo a un poste y, sobre todo, se encargó de comandar todo el ataque de un equipo que necesitaba ganar sí o sí.

 

Imagen

 

Dybala, el más agitador de todos.El jugador argentino capitalizó casi todas las acciones de peligro de «La Vecchia Signora». Se encargó de desquiciar a la defensa del Zenit, que durante los primeros 25 minutos sólo pudo dedicarse a achicar agua. Con dudas atrás, cada vez que el cuadro ruso rondaba el área de Szczesny se encendían las alarmas. Allegri, necesita recuperar esa fortaleza perdida y que mostró Leonardo Bonucci con el tanto en propia meta que dio el empate al Zenit. Claudinho no pudo evitar derribar a Dybala para penalti y aunque falló en su primer intento porque el árbitro Alejandro Hernández vio a dos jugadores del Zenit pisar el área en el momento del lanzamiento, no lo hizo en el segundo.

 

Imagen

 

El 2-1 estiró al Zénit, que, necesitado, adelantó sus líneas a la desesperada. Entonces, el Juventus jugó muy cómodo al contragolpe. De ese modo, McKennie avisó con una cabalgada que acabó con un disparo al larguero y Chiesa sentenció tras una buena finalización dentro del área. El 3-1 liquidó cualquier posible reacción del Zenit y selló una victoria a la que se unió Morata con el cuarto, que alivió las penas de la Juventus en Liga. Sardar Azmoun, sobre la bocina, maquilló el marcador para un equipo que aún tiene lejanas opciones de clasificarse.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *