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El Club Toluca, con la conducción de Antonio Mohamed, volvió a ser campeón de México. Esta vez lo hizo atravesando una noche emotiva y electrizante, de las que quedan tatuadas en la memoria colectiva del fútbol.
En el estadio Nemesio Diez —ese hervidero que hace honor a su apodo de La Bombonera mexicana—, los Diablos Rojos vencieron por 9-8 en la definición por penales a Tigres, después de igualar 2-2 en el global, y se consagraron campeones del Apertura 2025, consumando además el bicampeonato bajo la conducción del Turco, un especialista en finales. Fue una definición tan extrema que hasta los arqueros patearon y fallaron penales, una serie interminable de 24 ejecuciones, de las que se malograron cinco de los últimos seis remates. Fue, sin dudas, un partido que exigió más nervios que piernas.
El disparo decisivo lo ejecutó Alexis Vega, diezmado, fuera de ritmo, reaparecido después de 49 días sin jugar. Lo hizo dos veces. La segunda, para desatar el delirio escarlata. Mohamed, fiel a su estilo, confesó después que no miró la tanda. “Yo los penales no los vi, sólo escuchaba el ruido”, admitió. Solo observó dos ejecuciones: “El de Luis García y el que atajó Nahuel Guzmán”. El Turco volvió a demostrar por qué es uno de los técnicos más determinantes del fútbol mexicano. Sobre siete finales disputadas, ganó cinco: con Tijuana (Apertura 2012), América (Apertura 2014), Monterrey (Apertura 2019) y Toluca (Clausura 2025 y Apertura 2025)
Con esta conquista, igualó a históricos como Víctor Manuel Vucetich y Manuel Lapuente y Javier de la Torre, y quedó muy cerca de Raúl Cárdenas (6) y Ricardo Ferretti e Ignacio Trelles, ambos con 7. “Fue todo un show. Hermoso partido. Le metimos 9 penales al mejor atajador de la historia de la liga. Mis jugadores tuvieron un temple enorme”, resumió Mohamed, agradecido y emocionado. Y dejó una frase que explica todo: “Este año, si lo escribíamos, no salía así”.
Fiel a su estilo descontracturado, el Turco luego celebró como un integrante más del plantel, fumó un habano y posó feliz con el trofeo de campeón.
Toluca cerró así un año perfecto: Liga Clausura 2025, Liga Apertura 2025, Campeón de Campeones y Campeones Cup. Cuatro títulos en doce meses. Un año inolvidable. La noche empezó torcida para el local. Tigres, que había ganado 1-0 la ida en Monterrey con gol del argentino Ángel Correa, encontró rápido lo que había ido a buscar. A los 14 minutos, André-Pierre Gignac ejecutó un tiro libre rasante, la pelota atravesó un resquicio de la barrera y Fernando Gorriarán la desvió con precisión quirúrgica para el 1-0. El global quedaba 2-0 y el Nemesio Diez, por un instante, se silenció.
Pero Toluca no entró en pánico. Al contrario. Mohamed había preparado otro partido, incluso con decisiones fuertes: dejó en el banco al arquero Hugo González, responsable del error que derivó en el gol de Correa en la ida, y apostó por Luis García, que no había atajado en las finales, pero terminaría siendo decisivo.
Desde el golpe, los Diablos Rojos impusieron un dominio asfixiante, empujados por su gente y por una convicción que no se negocia. Tigres resistía con la mejor defensa del torneo, pero el cerco empezó a ceder.
Toluca había hecho un desgaste enorme durante casi una hora. El ritmo empezó a pasar factura. Tigres, con más recambio, emparejó las acciones. Mohamed movió el banco y lanzó su última carta: Alexis Vega, ausente durante toda la liguilla por lesiones. No marcó diferencias en el juego, pero su presencia tenía otro peso: el simbólico.
24 penales y una noche para el infarto
Lo que siguió fue una de las tandas más largas y dramáticas en la historia de la Liga MX. Doce ejecuciones por equipo. Una prueba psicológica brutal. Para Toluca convirtieron Alexis Vega (dos veces), Santiago Simón, Jesús Gallardo, Franco Romero, Oswaldo Virgen, Fernando Arce, Bruno Méndez y Diego Barbosa. Fallaron Federico Pereira, Juan Domínguez y el propio Luis García, que se había transformado en héroe atajando dos penales.
Cuando Vega convirtió el 9-8 final, el estadio explotó. Toluca era campeón. Otra vez. Con esta consagración, Toluca llegó a 12 títulos de liga, igualó a Guadalajara como el segundo club más ganador de México y quedó solo por detrás del América, que lidera con 16. Además, se sumó al selecto grupo de bicampeones de torneos cortos, junto a Pumas, León, Atlas y el propio América (tricampeón).
