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El inglés Lando Norris (McLaren), último campeón del mundo, que repitió su victoria del año pasado al ganar este domingo el Gran Premio de Hungría, el undécimo del Mundial de Fórmula Uno, manifestó en el Hungaroring, el circuito de las afueras de Budapest, que está «feliz por estar, al fin, de nuevo en lo más alto del podio».
«Al principio no fue todo como estaba planeado -perdió provisionalmente el primer puesto en la salida-, pero después pude sacar todo lo posible del coche. Y el ritmo fue uno de los mejores que tuve jamás», comentó Norris, nacido hace 26 años en Bristol y que este domingo logró su duodécima victoria en la Fórmula Uno, la primera del año.»Fue sensacional pilotar este coche. Ha sido una carrera genial», comentó Lando, que el sábado había firmado su decimoséptima ‘pole’ en la categoría reina, asimismo la primera del año; la primera de la temporada que no se anotó Mercedes.
«Sé que tendremos aún buenos momentos esta temporada. Si seguimos trabajando así de duro, también seguiremos ganando», afirmó Norris, que este domingo sumó su cuadragésimo séptimo podio en la F1 -todos con McLaren- y que es quinto en el Mundial, con 128 puntos, 91 menos que Antonelli: tercero en una carrera que el cuádruple campeón mundial neerlandés Max Verstappen (Red Bull) acabó en segunda posición.
Norris, de 26 años, que salió desde la ‘pole’, logró su duodécima victoria en la F1 -la primera del año-, al imponerse por delante del cuádruple campeón mundial neerlandés Max Verstappen (Red Bull), que completó otro ‘carrerón’, y de Antonelli, con 19 el líder más joven de la historia, que coparon el podio de una carrera que los españoles Fernando Alonso (Aston Martin) y Carlos Sainz (Williams) concluyeron decimocuarto y decimoctavo, respectivamente.
Los Ferrari del monegasco Charles Leclerc y el séptuple campeón mundial inglés Lewis Hamilton acabaron cuarto y quinto, de forma respectiva, la última carrera previa al parón, que finalizará antes del penúltimo fin de semana de agosto, cuando se dispute el Gran Premio de Países Bajos, en Zandvoort. El argentino Franco Colapinto (Alpine) fue decimoquinto y el otro hispanohablante, el mexicano Sergio Pérez (Cadillac) tuvo que abandonar.
Lando arrancaba desde la posición de honor, con Leclerc a su lado en la primera fila, al haber dominado una cronometrada principal después de la cuál fueron sancionados con sendas pérdidas de tres puestos en parrilla tanto Hamilton, como Antonelli. El espectacular y excéntrico campeón de Stevenage, por molestar en su último intento al australiano Oscar Piastri (McLaren) -que salió tercero y pudo haber ganado, pero abandonó, a 14 de meta, al romper la caja de cambios-, el joven boloñés, por no obrar debidamente durante el periodo de bandera amarilla tras la salida de pista, al final de la ‘cuali’, de Verstappen.
Sir Lewis -brillante el mes pasado, al elevar a 106 su propio récord histórico de victorias en la F1 tras anotarse en Montmeló el primer Gran Premio de Barcelona-Catalunya de la historia- partía quinto, con Russell como vecino en la tercera fila. Una por delante de la que ocuparon Kimi y el francés Isack Hadjar (Red Bull), sexto en meta, en una carrera que Alonso -por primera vez este año en la Q2, con las primeras evoluciones de un hasta ahora deficiente AMR26- y Sainz afrontaron desde el decimosexto y el decimoctavo puesto, respectivamente.
En la salida se quedó clavado Russell, que acabó en el fondo de la parrilla, desde donde remontó para acabar séptimo. Fernando y Carlos habían ganado una plaza gracias a esta incidencia, pero el inglés no tardó en superarlos, por lo que los españoles volvían a rodar en su posición de parrilla en la décima de las 70 vueltas que se dieron a la pista de las afueras de la bella capital húngara. Hamilton, que no podía con Verstappen, le lanzó un intento de ‘undercut’ y paró en la 14 para poner los duros, el ídolo de los Países Bajos se intentó cubrir haciendo idéntica operación en la siguiente, pero no le salió bien y el astro inglés se quedó con el tercer puesto. Sin embargo, en la primera de las catorce curvas del decimosexto giro, ‘Mad Max’ demostró su condición de ‘súper-depredador’ deportivo, rebasó al ‘hombre récord’ de la F1 y recuperó la tercera plaza.
Piastri y Leclerc pararon en la 17, instalando asimismo duros. Y cuando lo hizo Norris, en la 19, Antonelli -que no había parado aún- tomó el liderato de la carrera. Sainz puso medios en la 20, cuando, sin haber parado, el doble campeón mundial asturiano llegó a rodar undécimo, justo detrás de Bortoleto. Kimi paró en la 22 y regresó sexto a pista, cuando, tras la reorganización, Piastri comandaba un provisional ‘doblete’ McLaren y Verstappen era tercero, por delante de los Ferrari de Hamilton y Leclerc. Russell, coleccionista de infortunios en lo que va de temporada, paró en la 27, instaló duros y regresó a pista en posición de puntos, potencialmente octavo, antes de avanzar un puesto más para cruzar meta séptimo.
Alonso, en una interminable segunda juventud a unos días de cumplir 45 años -que regresaba al circuito en el que hace 23 asombró al mundo entero al convertirse en ese momento en el piloto más joven de la historia y en el primer español en ganar una carrera de Fórmula Uno- instaló los medios en la 36. Poco antes de que Sainz, en otro fin de semana desafortunado -y que se va de vacaciones con sensación «mala»- molestase a Piastri, al que tocó, por lo que recibió una sanción de cinco segundos, que cumplió en su parada, en la 45.
Norris paró en la 40 y regresó a pista justo delante de su compañero y por detrás de Antonelli -que aún no había hecho la segunda entrada en boxes-, al que rebasaría en la segunda curva de la 46. Cinco antes de que ‘Checo’ rompiese la suspensión delantera izquierda del Cadillac y tuviese que abandonar. El italiano pasó a duros en la 55 y de ahí pilotó hasta meta, que cruzó en tercera posición, reforzando liderato. Beneficiado también, todo sea dicho, por el percance, una vuelta después, de Piastri, que rompió la caja de cambios de su McLaren.
La otra cara de la moneda fue para Ferrari, que apuntaba mucho más alto este fin de semana y que tampoco pudo recortarle mucho a Mercedes en el Mundial de constructores, un certamen que lidera la escudería alemana con 379 puntos, exactamente 72 más que el equipo de Maranello. La F1 inicia sus vacaciones, que concluirán antes del Gran Premio de Países Bajos -donde Alonso dispondrá de nuevas evoluciones en el AMR26, esta vez en lo que a motor se refiere-. La reanudación contará, el primer fin de semana de octubre, con la recién anunciada prueba de Malasia, que entra en lugar (y mantendrá el nombre) del Gran Premio de Baréin, inicialmente aplazado a causa del conflicto bélico de Oriente Medio derivado de los ataques de EEUU e Israel a Irán y la posterior respuesta de este último.
