
Alex Palau Pentacampeón de la IndyCar
31 agosto, 2026
El pedalista de (Movistar) entendió al ausente Tadej Pogacar al comprobar que el maillot rojo da alas. Ocho años después de su primer éxito en la Vuelta, estrenó el liderato firmando la victoria en la novena etapa disputada entre La Vila Joiosa y el Alto de Aitana, de 187,4 km, de donde salió como sólido patrón.
Mas (Artá, 31 años) regresó a su mejor versión, la que le permitió lograr 3 segundos puestos en la Vuelta y aquella victoria en La Gallina (Andorra) en 2018. Enric fue el Mas grande en Aitana, donde se coronó después de soltar a todos sus rivales directos. Alzó el brazo eufórico, vestido de rojo, envuelto en un sueño. Marcó un tiempo de 5h.10.40, a una media de 36,2 km/hora. Firma de calidad. Batió en duelo directo al maillot blanco Oscar Onley, a 12 segundos, y al eterno rival, otro esloveno, ganador de 4 Vueltas, Primoz Roglic, quien se dejó 18. Entre los mejores Carlos Rodríguez, quinto a 20, mientras que Richard Carapaz cedió 54.
Golpe de autoridad del nuevo Enric en el día del estreno de rojo, en el día menos pensado, pero la Vuelta, como la vida, es una ruleta, y al balear le tocó el gordo. En la nueva pelea por la general Mas pasa al mando, heredero de Tadej. Llegará a la jornada de descanso con 1.18 minutos sobre Roglic y 1.39 respecto a Felix Gall. Onley y Carapaz cierran el top 5. «Ahora entiendo a Tadej. He comprobado que el maillot rojo te pone alas. Llevo muchos años en el ciclismo y este es uno de los momentos más importantes de mi carrera. He pasado por momentos muy difíciles, empecé mal la temporada, pero me fue bien en Burgos y San Sebastián y ahora me encuentro en gran momento», explicó un feliz Enric Mas.
Etapa reina sin el rey Tadej
Movistar ejerce de UAE en el control, Buitrago líder de la montaña
La fuga tardó en organizarse. Todo era nuevo, pero Movistar agarró el bastón de mando en la gestión de la etapa. Una expedición con Sivakov y Lutsenko se consolidó en el Puerto de Tárbena (2a), y se aumentó en El Miserat (1a), el único de la Vuelta con pendientes fijas del 10 ó más por ciento. La fuga fue engordando según llegaban los puertos. Movistar ejercía de UAE en el control, y el colombiano Santiago Buitrago aprovechó para pescar en río revuelto. Coronó en cabeza el Miserat, Tollos (3a) y Tudons (2a) y encargó el maillot de puntos azules de líder de la montaña.
Decathlon tira a bloque para atrapar a Sivakov, último rebelde
Como sucedía en la legislatura de Pogacar, el Decathlon de Felix Gall decidió endurecer a bloque el ritmo en el pelotón, ahora nada más empezar la subida al puerto de Benifallim (2ª), cuando la cabeza de fuga estaba a 6 minutos con el italiano Romele en solitario. Algo se cocía en la sala de máquinas de los favoritos. Llegó la hora de la verdad. Por delante abrieron la puerta del ascenso al Alto de Aitana (1a, km 187,4, 22 km al 5,8) tres corredores: el campeón de España Marcel Camprubí, el francés Sivakov y Romele. En rataguardia el impulso del Decathlon iba limando tiempo a marchas forzadas, hasta dejarla en1,36 minutos a 8 de meta, cuando aún aguantaba Sivakov en cabeza.
Quedaron al frente los hombres de la general, meno Sepp Kuss. Gall lo volvió a intentar a 3,8 de la cima alicantina, pero Mas, Roglic y Onley le pararon los pies. En el intercambio de golpes surgió el líder del Movistar con presencia, personalidad y dotes de mando. Mas soltó a Roglic, pero se llevó a rueda al mejor joven de la Vuelta, Oscar Onley. Ambos abrieron camino. Iba a ser un duelo entre, y entre ambos volvió a abrazar la gloria el ciclista mallorquín. Resgreso a la felicidad después de un años duro de lesiones, operación quirúrgica y baches de ánimo. El nuevo rey es español, y sueña alto.
Este lunes la Vuelta disfrutará de la primera jornada de descanso entre Murcia y Albacete. La ruta continúa el martes con la décima etapa que tendrá lugar entre Alcaraz y Elche de la Sierra, de 184,7 km.
